9 de cada 10 personas piensan que su vecino es el demonio. milena lo sabe con total seguridad. descubre una historia de amor (casi) apocalíptica. chica conoce a chico. chico intenta ligarse a chica. chica intenta exorcizar a chico. lo normal, vaya. cuando milena descubre que su vecino bel es un demonio, el plan de acción es evidente: debe devolverlo al infierno para librar a la humanidad de su influencia maligna. pero bel no solo es diabólicamente guapo, también es interesante, apasionado, rebelde y está dispuesto a ofrecerle un trato muy difícil de rechazar. así que, ¿cómo no caer en la tentación? bel, en cambio, ve en milena la oportunidad perfecta para no regresar al infierno, siempre y cuando ella decida ayudarlo. y aunque la chica parece inmune a los encantos de su vecino, él le saca seis milenios de experiencia en el arte de la seducción; de modo que es imposible que salga perdiendo en este juego de engaños. ¿qué es lo peor que podría pasar? al fin y al cabo, los demonios no se enamoran, ¿verdad?
