Cuando las ambiciones pongan la vida de ambos en riesgo tendrán que unirse y olvidar sus diferencias. y entonces las tierras altas van a temblar. bearnard sutherland ha tomado su puesto de laird hace muy poco, y la muerte de su padre aun le pesa. no porque el maldito fuera un buen hombre, sino porque dejó a su clan dividido y enfrentado. es su rol unirlo, y le dicen que elegir una esposa digna podría lograrlo. ninguna de las opciones femeninas que le presentan le convence. hay mujeres nobles y bonitas que serían perfectas, al decir de sus consejeros, pero él no está feliz. no quiere una mujer que complique su vida con problemas domésticos o aburridas charlas sobre tapices y fiestas. obligado por las circunstancias acepta un encuentro en tierras mackgillivray. el vencedor de su padre es quien ha impuesto su voz en las tierras de los vencidos, y esto se aplica también al clan gunn. en medio de tensas negociaciones y rodeado de enemigos, conoce a eire. la bastarda del difunto alexander gunn. la matadora de su medio hermano. es una mujer extraña y volátil. su cabellera casi blanca, sus ojos clarísimos y agudos y un eterno gesto de desconfianza y cálculo. no es bonita, no es femenina, no cede en sus posiciones, y no duda de que podría batirse a duelo con él y dejarlo maltrecho, aunque no lo vencería. no, eso nunca. es el tipo de mujer que podría amargarle la vida a un hombre, eso cree. lo extraño es que no puede dejar de observarla.
